Juegos en línea ponen en riesgo la salud de los niños
- Radio Popular
- 17 oct 2019
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Jueves 17 de octubre de 2019
Fuente/Opinión
Las apuestas por Internet son la opción que más adicción causa en los más pequeños de la familia.

A menudo es la lucha diaria de los padres: lograr que sus hijos dejen de jugar videojuegos en línea. Al principio puede parecer solo una costumbre que los hijos pasen algunas horas jugando videojuegos. Sin embargo, cuando algo tan sencillo se convierte en adicción, el camino a la recuperación puede ser muy largo.
El trastorno de juego compulsivo puede afectar a los niños, incluso hasta su juventud.
Las apuestas en línea son los juegos que causan mayores adicciones y los más peligrosos, ya que existe dinero de por medio. No existe mucha diferencia entre los juegos en línea y los juegos de azar. Cuando los niños y adolescentes pasan mucho tiempo conectados a estos corren un gran riesgo de convertirse en jugadores compulsivos.
Los mismos llegan incluso a restarle importancia al hecho de ganar o perder su dinero o el dinero ajeno. Sin embargo, la doctora Henrietta Bowden-Jones, psiquiatra en un centro de tratamiento apoyado por el servicio de salud de Reino Unido, dice que todavía no se ha establecido un vínculo entre las actividades relacionadas con el juego “que pueden ser tóxicas para los jóvenes” y el juego de apuestas. Actualmente es un “gran debate que genera controversia”, dijo.
Aunque un informe de la Comisión de Juego británica descubrió que 55 mil niños de 11 a 16 años en Reino Unido eran jugadores problemáticos, Bowden-Jones subraya que se necesita más investigación. Agrega que se sabe poco “acerca de estas dos adicciones conductuales en los niños. Necesitamos entender lo que están haciendo y luego trabajar con los responsables políticos y los profesionales de la salud pública para cambiar el entorno en el que viven”.
Una de las principales razones por las cuales se sabe poco de este problema es porque ocurre dentro de los hogares y muchos padres ocultan la adicción de sus hijos o no toman conciencia sobre la verdadera gravedad del asunto hasta que es muy tarde.
Padres expertos Han sido unos años muy difíciles para Steve Hardy y su familia, en Reino Unido, porque su hijo menor pasó por una dura etapa de adicción a los juegos online. Recientemente, él decidió dejar su trabajo de profesor y establecer una organización benéfica, GamFam, para ayudar a otros padres que estén en una posición similar.
Por complicado que sea, Steve dice que los padres necesitan saber qué hacen sus hijos en línea, deben convertirse en expertos para protegerlos. “Investigue, ponga barreras, tome el control del dispositivo, establezca un horario familiar. Controle (la actividad del niño) para que pueda controlar lo que está sucediendo. Y, lo más importante, es no tener ninguna de sus tarjetas de crédito vinculadas a la cuenta”, aconseja. “Hay historias de terror en las que los niños gastan cantidades excesivas de dinero en compras en el juego. Muchos de estos juegos se promocionan como juegos gratis, pero no lo son”. Más control y comunicación entre padres e hijos es la mejor solución para superar esta etapa.
¿Cómo restringir el Internet?
Los expertos aconsejan pautas como colocar el ordenador en una habitación común (el salón) para que su utilización sea compartida entre padres e hijos de forma natural, y así el menor pueda preguntar en caso de duda.
También existen algunos programas y filtros útiles en la restricción de horarios, puesto que los pequeños tienden a pasar demasiadas horas al día navegando por Internet o jugando a videojuegos.
En caso de querer optar por un software de control parental, uno de los más populares y recomendados es Qustodio, un sistema de vigilancia que funciona en múltiples sistemas operativos, tanto de ordenador como de teléfono. Tras crear una cuenta de usuario en Qustodio, se puede configurar para bloquear páginas web con contenido inapropiado, supervisar el empleo de redes sociales, filtrar resultados de búsqueda, comprobar qué aplicaciones se utilizan o definir límites horarios en el uso del ordenador. Para controlar el empleo que el menor haga de un móvil o tableta Android, este sistema operativo incluye diversas opciones integradas. La primera es la posibilidad de “bloquear” la pantalla de la tableta en una sola aplicación, de forma que el pequeño no pueda salir de ella y usar otras apps.
Para activar esta función hay que abrir los ajustes del dispositivo y, luego, ir a seguridad y fijar pantalla. A continuación, hay que abrir la app que se quiere fijar y, desde la lista de todas las aplicaciones abiertas, tocar el ícono de chincheta para fijarla en pantalla. De todos modos, la comunicación constante con los hijos menores, es la mejor manera de controlar el uso que los mismos le dan al Internet. Si pasan mucho tiempo solos en casa, los padres deben revisar el historial de navegación diariamente.




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